Dior Homme + Robert Pattinson

Hace años soy incondicional usuario de las fragancias Dior. Desde aquel irresistible Eua Savage que usa mi viejo (y a veces uso yo), pasando por el inconfundible e icónico Fahrenheit (que despierta suspiros en el publico femenino) culminando en mi ultima obsesion, el Dior Homme. Mas allá de gustos, debo reconocer que esta ultima es una fragancia muy particular al igual que todas las creadas por el genial François Demanchy, Perfumista de Dior.

A partir de hoy empieza una nueva era. Conmociones esenciales, estética vanguardista. No cabe duda, el espíritu de Dior está presente, vivo. Audacia evidente a los ojos del mundo.

 El hombre Dior está en marcha, sus pasos caminanal unísono. Su impulso es poderoso, su vehemencia irresistible. Refleja su época, está unido a su poder. Su perfume es intemporal, inmutable compañero que supo y sabrá siempre acompañarle.

Más que un perfume, Dior Homme se ha convertido en una identidad. Hoy, le encarnan nuevas imágenes, libres y salvajes, sexys y determinadas.

 

Ahora, Dior Homme no solo une sino que aún es capaz de sorprender. Por su justa medida, y por las nuevas imágenes que hablan de su libertad, para los hombres que quieren andar sobre un hilo, vivir mil vidas.Vivir sin freno, rápido y libre. Vivir mil vidas sabiendo que solo tenemos una. La audacia es una herencia que él ostenta con la ligereza de un hombre moderno.

Príncipe de las ciudades, juega el lujo depurado. Enemigo de las cortapisas y de los convencionalismos, tiene la actitud flexible de un conquistador con una sonrisa que desarma.

Como un héroe del Actor Studio, sus fisuras se disipan en una carcajada, su sensualidad vibra por su impaciencia por vivir. Intensidad y sinceridad de sus emociones. Amante moderno y tierno caótico.

Hoy nos damos cuenta hasta qué punto este perfume es portador de múltiples lecturas. Un perfume de mil rostros, con sorprendentes posibilidades. Un Iris en masculino, sin mencionar la conmoción que producen sus opuestos. Un Iris un poco animal, que desvela hoy una faceta sensual, sexy. Con él, el Cuero y las Maderas reinventan los acordes viriles. El Ámbar, las Especias interpelan sin invadir, parece decir “sígueme, si quieres.”Su estela no se preocupa por el efecto que produce. Existe, en toda su diferencia.

Es la firma olfativa de una actitud con clase. Evoca el encanto desenvuelto de una silueta masculina decididamente contemporánea. Una actitud que huye del artificio reivindicando la sofisticación.

Dior Homme es una lección de audacia.

Ha permanecido único y singular, y pide ser considerado en su pluralidad. Las notas base del mismo son  la Bergamota de Calabria, Cardamomo de Guatemala y Lavanda de Vaucluse mientras que el corazon nos deleita con Iris de la Toscana y Ámbar, dejandonos en el final de la fragancia Cedro de Virginia y Vetiver de Haití.